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Las vísceras invisibles

Crítica

Uriel Méndez

¿Alguna vez se han preguntado por qué en series de TV, caricaturas, obras de teatro o
programas de radio se nos presentan -la mayoría de las veces- a los homosexuales
como personajes estrafalarios? Particularmente en el ambiente regiomontano, los gais parecen estar irremediablemente anexados a lo comedia de mal gusto, esa que señala, pervierte y ridiculiza.


Estamos en claro que Monterrey es una ciudad de industria vanguardista y pensamiento arraigado. De esta dualidad de ideas que existan copiosos grupos de interés en ambas esquinas: los que silencian y los que gritan. Es aquí donde introduzco al autor cuya obra llegó a mis manos como una notificación de embargo: inevitablemente sincera.

 

Joaquín Hurtado Pérez (Monterrey, N.L., 1961) es profesor de educación por la Normal Miguel F. Martínez y también fue becario del Centro de Escritores de N.L. (1992). Ha escrito ensayos, crónicas urbanas y cuentos en pro de los derechos de las mujeres, las minorías sexuales y personas con VIH/sida. De su obra publicada, la editorial Atrasalante ha recopilado en el libro Vuelta Prohibida (2017) tomo I los cuentos publicados de 1991 a 2003: el cuento Las noches y las luchas en el teatro Blanquita (1991), Guerreros y otros marginales (1993), Laredo Song (1997) y Crónica Sero (2003).


El material que dispone el lector en esta compilación consiste en historias viscerales y
escuetas. Las voces que surgen de los personajes en estos cuentos -hombres con sida
que son forzados a renunciar de sus empleos, travestis que se lían con altos mandos,
padres católicos a quienes el morbo orilla explorar un cine-porno, prostitutas agobiadas que contemplan al suicidio como se mira el reflejo de uno mismo- nos ilustran un Monterrey del que se prefiere no hablar, pero cuya existencia nos recalca la intolerancia y fobia que permea en la cotidianidad del regio contemporáneo.


Con un estilo voluble, pero de forma consistente y a través de imágenes crudas, paisajes cotidianos de las calles de Monterrey y Guadalupe, frases atinadas y satíricas
que señalan la evidente incomodidad que causa alguien diferente a la media, Joaquín

Hurtado pone en un pedestal las vísceras de los marginados por las buenas costumbres y la anti-diversidad sexual.


De estos cuentos, y como comentario personal de lector, seudocrítico, o como quiera
llamárseme, extraigo un sentimiento de inconformidad latente, de rechazo y de lucha.
Aunque al mismo tiempo, también abundan el hastío, la desesperación, el coqueteo
con el suicidio, la disociación, el hedonismo y la indiferencia como respuesta ante el
confrontamiento del individuo diferente y la sociedad mediocre.


Para los curiosos (con y sin albur) -y como comentario final-, Vuelta Prohibida I entorna la ventana del sufrimiento, ora de personajes ficticios, ora de una comunidad atacada por la mediocridad e ignorancia, y revela en sus historias el sentimiento humano del desamparo y la violencia que -invisibilizado o no- nos aqueja e incumbe a todos.

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